Tu web es lenta y casi nunca es culpa del alojamiento

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«La web va lenta, cambiemos de alojamiento.» Es la propuesta que llega primero, y la que resuelve menos veces. Un servidor más potente ayuda si el cuello de botella es el servidor; en la mayoría de las webs lentas no lo es.

1. Las imágenes (casi siempre)

La causa número uno, con un margen enorme sobre las demás. Una fotografía hecha con un móvil moderno pesa entre 3 y 8 megas. Subida tal cual a una galería de doce fotos, son cincuenta megas para una página.

El remedio es trivial y nadie lo hace: redimensionar a la medida en que la imagen se muestra de verdad, convertir a un formato moderno, y cargar las imágenes de más abajo solo cuando hacen falta.

En una web que nunca lo ha hecho, esto solo recorta el tiempo de carga más que cualquier cambio de servidor.

2. Los plugins que nadie ha quitado nunca

Una web con años de sedimentos — un plugin para el formulario, uno para las galerías, uno para los carruseles, tres para la seguridad, dos que hacen lo mismo — carga el código de todos en todas las páginas, incluso donde no hace falta.

El coste no es solo el peso: cada plugin activo es código que se ejecuta en cada petición, y algunos consultan la base de datos decenas de veces para dibujar algo que nadie mira.

La prueba que se puede hacer en diez minutos: desactivadlos todos en una copia de pruebas y encendedlos uno a uno mirando el tiempo de carga. El culpable sale casi siempre.

3. Lo que la web pide a servidores ajenos

Fuentes cargadas desde Google, mapas, vídeos incrustados, píxeles de seguimiento, chats, widgets de reseñas. Cada uno es una conexión a un servidor que no controláis, y vuestra página no termina de cargarse hasta que todos han respondido.

Si uno de esos servicios va lento ese día, vuestra web va lenta ese día, y en vuestros registros no hay rastro del porqué.

Hay además una cuestión que no es de velocidad: cada petición a un servidor externo transfiere la dirección IP del visitante a ese servidor, a menudo antes de que haya dado su consentimiento. Las fuentes, por ejemplo, se pueden alojar en el propio servidor — y se resuelven dos problemas con una línea.

Cuándo es de verdad el alojamiento

Cuando el tiempo de respuesta del servidor a una página simple es alto incluso sin tráfico. Se mide en un minuto con cualquier herramienta gratuita: si el tiempo hasta la primera respuesta supera el medio segundo en una página que no hace nada complicado, entonces sí, el problema está debajo.

Pero comprobad ese número antes de firmar un contrato nuevo, no después.