La copia de seguridad que nadie ha intentado restaurar no es una copia de seguridad

  • 2 min di lettura

Todo el mundo tiene copia de seguridad. Casi nadie ha intentado usarla nunca.

La diferencia entre las dos cosas es que la primera es una carpeta que se llena, la segunda es un procedimiento que se sabe ejecutar. Y se descubre cuál de las dos se tenía exactamente en el momento en que ya no se puede descubrir.

Las cinco formas en que una copia no funciona

1. Existe, pero está incompleta

Se guarda la base de datos y no los archivos subidos. O los archivos y no la base de datos. Al restaurar se obtiene una web con todos los textos y ninguna imagen, o todas las imágenes y ningún contenido.

2. Existe, pero está en el mismo servidor

Si el problema es el disco, el ransomware o la cuenta comprometida, la copia se va con lo demás. Una copia que comparte el destino del original no es una copia.

3. Existe, pero es vieja

La tarea automática se paró hace tres meses por un error, y nadie mira los registros. Es el caso más común de todos, y el más fácil de evitar: basta un aviso cuando la copia no se hace, en vez de uno cuando se hace.

4. Existe, pero nadie sabe restaurarla

La persona que lo había configurado ya no está, la contraseña del panel no aparece, el formato es el de un plugin que mientras tanto se ha desinstalado.

5. Existe, pero se tardan tres días

Técnicamente funciona. Solo que vuestro sistema está parado tres días, y nadie había echado la cuenta de cuánto cuestan.

La prueba que vale media hora al año

Una vez al año, restaurad la copia en un entorno separado e intentad entrar. No hace falta más. Si funciona, tenéis una copia. Si no funciona, lo habéis descubierto un día cualquiera en vez del peor día.

Apuntad dos números mientras lo hacéis:

  • Cuánto tiempo ha llevado. Es el tiempo que estaríais parados.
  • Cuánto trabajo se habría perdido. Si la copia es de esta noche y el fallo es a las 17, se pierde un día de datos. ¿Está bien? Si sí, perfecto. Si no, la copia hay que hacerla más a menudo.

El mínimo sensato

Copia diaria automática, conservada al menos treinta días, en un servicio distinto del que aloja la web, con un aviso por correo cuando falla, y una prueba de restauración al año marcada en el calendario.

No es un montaje complicado. Es solo algo que hay que decidir una vez en vez de aplazar siempre.